martes, 19 de febrero de 2008

AnD fAde OuT aGaIn...


No tengo ganas. No tengo ganas de estudiar... me siento frente a los libros, los miro, les hablo, los hojeo, los leo pero no puedo estudiar, es imposible y no tengo ganas. Y me aterra saber que rindo mañana, y aún así no logro estudiar.

Libros, a ustedes les digo: estúdiense solos.

jueves, 7 de febrero de 2008

aLL i NeEd...


Acá estoy otra vez, hablándome a mi misma... bah... escribiendo para mi, para luego leerme, enooorme diferencia eh? Me pareció un poco injusto haberle dedicado toda una "entrada" a esos pequeños objetos que adoro y no haber mencionado a esos hermosos sujetos que amo. Y si, cuando digo "sujetos" me refiero a esas personas de carne y hueso, que alegran, enloquecen, acompañan, disfutan, ven, escuchan y viven cada uno de mis días.
Hoy mientras miraba televisión (debo admitir que a las 4am no hay nada interesante para ver en la TV, así que es un buen momento para pensar), tuve una revelación... Sisi, mientras un tipo vendía una aspiradora de otro planeta por TV, mis viejos y hermano dormían, yo pensaba en qué sería de mi vida sin mi familia? Porque a pesar de que de vez en cuando tengo severos ataques de "kill 'em all!", no podría imaginar mi vida sin ellos... sin sus alegrías, sin sus tristezas, sin sus pequeñas mañas, sus voces, sus comidas, sus olores, sus miradas, sus locuras... sin todas esas cosas que los hacen únicos y caracterizan y que al ser familia, también son mis cosas. Ahora, hasta ahí iba bien, porque mamá, papá y hermano seguro que son familia, al menos eso dicen los papeles, pero mi dilema empezó más allá de ellos... Cuál es la "regla" con la que medimos a la familia? Cómo decidimos quiénes forman parte de ella y quiénes no? Son mi familia sólo aquellas personas con las que comparto la sangre o algún cromosoma? O son familia también aquellas personas con las que comparto maneras de pensar, sentimientos, momentos de risa, de llanto?... Y ahí se me armó el quilombo... porque desde mi punto de vista la familia va más allá de los lazos sanguíneos o del árbol genealógico o como quieran llamarlo... creo que hoy en día hay un par de personas que forman parte de MI familia con los que no comparto lazos sanguíneos, o mejor dicho, lo único que no compartimos son los lazos sanguíneos. Si, esas personas que desde el momento en que las conocés sabés que compartís algo más que un banco en la escuela, que una casa en el barrio, que un recorrido de colectivo... compartís más, mucho más. Y pasa el tiempo y se forman lazos de esos que después de 10 años no hay nada que pueda romperlos, de ninguna manera... aún cuando una misma haga un intento para ver si ese lazo es de verdad, para estar segura, o sólo por curiosidad y para molestar al otro, pero no, lo he comprobado, no se rompen. Y son esas personas las que me pusieron a pensar e hicieron llegar a la conclusión de que no sólo padres, hermanos, primos, tíos y abuelas son familia, sino que los amigos, amigas, almas gemelas, mejores mitades, compañeros de vida, o como elijan llamarlos, en mi caso, forman gran parte de mi familia, y así como no podría imaginar una vida sin mis viejos, sin mi hermano, no hay manera de que pueda imaginar esta vida que conozco hoy sin esas personas que conocí en el camino, y que una vez que llegué a conocerlas de verdad hacen que tenga esa sensación de que han estado ahí, conmigo, desde siempre. Y son todo lo que necesito.