martes, 25 de marzo de 2008

I cHanGeD By Not ChaNginG aT aLL...

Creo que con el paso del tiempo todos cambian, en mayor o menor medida las personas cambian, sus gustos cambian, sus formas cambian, sus intereses cambian y sus vicios también.

Yo soy de esas personas que tienen "pequeños vicios" que vendrían a ser vicios, hábitos, debilidades que no son perjudiciales para la salud de nadie... creo... al menos no directamente. Y son vicios que cambian con el tiempo: siempre tuve una debilidad por los chicles, primero por los Bazooka de banana, después los Bubbaloo de tutti fruti, y actualmente si me faltan los beldent de menta en la cartera no salgo a la calle y creo que eso los convierte en un vicio no? Hace años la leche chocolatada Cindor solía ser uno de mis vicios, pero mis desayunos y meriendas han evolucionado y ahora van acompañados de café, pero café de verdad, ése que no sólo te alimenta sino que mientras lo preparás toda la casa huele a café y después de tomarlo ya podés arrancar el día con una sonrisa... Lamentablemente siempre he sido una consumidora empedernida de Coca-Cola, que con el tiempo ha perdido las calorías y se transformó en mi queridísma Coca-Light, he aquí probablemente mi vicio más "capitalista" como dice Nacho, no sé si es el más saludable pero es el que tiene menos calorías eso sí.
Y de éste tipo de vicios, podría mencionar muchos... también puedo mencionar los vicios televisivos que hace muchos años no existían porque prefería los vicios al aire libre, pero de repente el jugar a la pelota y saltar el elástico se vieron reemplazados por tardes de Tv, de Friends para ser más exactos, vicio que me duró por años hasta que... bueno, hasta que terminó y hace un tiempo fue sucedido por House M.D... en fin todos mis vicios han cambiado de alguna manera, excepto por uno, bueno quizás haya varias cosas que no cambiaron en absoluto, pero no vienen al caso, lo que si viene al caso es la revista Rolling Stone, si, es uno de los pocos vicios que he mantenido por más de 10 años, no sé bien por qué, pero recuerdo que mi vieja me compró una Rolling en un verano bastante lluvioso y desde ese día no pude dejar de comprarla... y es un vicio jodido, porque en aquel entonces ninguna nena de 12 años leía la Rolling Stone, que era semanal en esos días, nadie se asombraba cuando veía la tapa con algún integrante de una banda histórica, nadie corría a leerla para ver que discos podía llegar a pedirle a mamá que le comprara... sólo yo, la chica rara que leía esa revista de gente grande que jamás iba a tener a Luis Miguel en la portada.
Esa revista me acompaña desde hace años, y todos los meses espero ansiosa, tal cual a como lo hacía hace 10 años, que llegue mi Rolling Stone, que a pesar de que no es la misma de antes (porque en aquella Rolling era inimaginable siquiera pensar a una Shakira en la tapa, y cada vez es más difícil leerla por la cantidad de publicidad que inunda sus hojas) así como yo tampoco soy la misma de antes... a pesar de eso, a pesar de la Rolling y sus portadas y a pesar de mí... yo la sigo leyendo... porque bueh, como dije antes es un vicio y no puedo dejar de comprarla. Y es todo un presupuesto eh! porque no es sólo el precio de la revista en sí, sino que yo sigo espiando a ver que CDs puedo comprar, y desde hace un par de años también miro la sección de DVDs, entonces es todo un gasto, que hace que a veces crea que mi vieja debe pensar que sería mucho más saludable para su bolsillo si yo simplemente fumara unos Philip Morris.

lunes, 24 de marzo de 2008

Ni OlviDo Ni PeRdóN...


He who forgets...will be destined to remember...

sábado, 22 de marzo de 2008

RaIny Day...


Hoy... hoy tengo ganas de dejar música en este espacio, si porque sin música no se puede vivir, en mi caso es casi tan imprescindible como el amor.

Entonce dejo un disco que AMO, así con mayúsculas, de una de esas bandas que me "llegan al alma" como dice un amigo, mis adorados Pearl Jam... y acá no importa si no dejo una reseña de su trayectoria, discografía, si hicieron o no historia, si es una banda grunge o no, yo me conformo simplemente conque sean mis adorados Pearl Jam. Punto.

"el No Code": así le dice una a ése disco que atesora, ése que lleva en la cartera, en el mp3 y nunca falta en los viajes, ése que tiene una tapa preciosa, porque es de esos que no sólo admirás la música, sino que podés pasar horas investigando el "librito" y sus "polaroids" mientras lo dejás sonando... y cómo suena No Code? arranca con Sometimes, un tema tranquilo, sutil, lento y rápido a la vez, elegante, una excelente primera pista... y después arranca Hail Hail, que te sorprende, porque una está entretenidísima leyendo el librito y estalla este tema, y te contagia y terminás cantando a los gritos, pero no podés gritar por mucho tiempo porque empieza Who You Are, y acá bajamos los decibeles y cantamos casi en voz baja... y arranca In My Tree, y una realmente siente que está en la cima de un árbol, arañanando el cielo... y comienza Smile, y acá tengo que mencionar que éste es mi tema preferido de Pearl Jam, ése que tiene un ritmo que te contagia, y hace que bailes sin importar la hora ni el lugar y hace que sonrías cuando el sol no brilla, ése es mi Smile. Off He Goes, un tema para escuchar bien y muchas veces, la primera vez escuchás la letra, una de las letras más lindas de Vedder, y te enamorás, después volvés a escucharla y descubrís que podés escuchar los dedos sobre la viola y las baquetas en los parches... ahhh que sensación hermosa... y Habit... y estallás otra vez, y te dan ganas de correr a gran velocidad... y empieza Red Mosquito, un tema amplio, si eso: amplio... y bajamos los decibeles, pero no mucho porque arranca Lukin, y acá seguís corriendo, y te cargás de energía y cuando mirás el visor del equipo ves que el tema dura 1 minuto! y no lo podés creer... tanta energía concentrada en un solo minuto, en unos cuantos segundos, increíble... y viene Present Tense, y acá me pongo de pie, y digo que es la canción más hermosa que escuché en mi vida... ah... present tense, esa primera línea todavía me pone la piel de gallina. Y termina esta obra de arte y arranca Mankind, y la voz es otra, y buscás el librito para ver quien canta, y es Stone, y te reís y le subís el volumen y cantás con él... I'm Open, y no entendés muy bien de que se trata, hasta que la descubrís y la escuchás tirada en la cama mirando el techo y por un momento creés que fue escrita para vos... y sabés que se termina el disco porque empieza Around The Bend, vas bajando el volumen, preparándote para apagar el equipo, y te quedás con una sonrisa en la cara después de haber escuchado un disco tan hermoso.

Mi No Code

lunes, 10 de marzo de 2008

Got Me a Big WaVe...


Yo no sé. Nunca lo supe y creo que nunca lo voy a saber. Pasan los años y yo no logro entender qué es lo que tiene el mar que puede hacerme tan feliz. Si es sólo una masa gigantesca de agua salada que golpea y llega a la orrilla en forma de ola... pero yo... yo puedo pasar horas contemplándolo y sintiéndome completamente feliz.

Será que todos aman el mar como lo amo yo? No sé... sólo sé que cada vez que lo veo soy feliz.

Es toda una aventura volver al mar después de un tiempo, yo creo que el tipo sabe que uno no lo ha visitado en un par de meses, entonces hace que el primer encuentro sea un poco difícil: te golpea, te llena de arena, te lleva hacia la orilla una y otra vez, te empuja, te sacude, te llena los labios de sal, hasta que una se rinde y decide dedicarse a tomar sol, preparándose para el segundo encuentro: y en éste momento el mar se calma, deja su rencor de lado porque no lo visitamos en mucho tiempo... y nos abraza, nos acaricia con pequeñas olas, invitándonos a pasar, a caminar y nadar en sus aguas... y es en ése momento que uno puede ver lo pequeños que somos en el mundo, lo poco que representamos en la inmensidad del agua y sin embargo no podemos dejar de sonreír... los encuentros siguientes van adquiriendo un poco más de adrenalina, las olas son más grandes pero uno no les tiene miedo y se anima a nadarlas, y las observa pensando que quizás en el próximo encuentro se anime a surfearlas... y llega ese día, y el mar deja que entremos en él acompañados de una tabla y nos enseña a montarlo, y cada vez que caemos no nos golpea con tanta fuerza como habíamos imaginado y nos espera y lo esperamos... esperamos esa ola, y él nos dice el momento, nos avisa, nos pregunta si estamos listos y nos lanzamos con la tabla... nuestra primer ola... y es perfecta y el mar lo sabe, la hizo para nosotros... y listo, ninguna sensación puede superar eso. Y el mar lo sabe, sabe que fue perfecto, yo también sé que fue perfecto y lo amo... pero no sé bien por qué... y creo que así funciona no? uno ama incondicionalmente aunque no sepa bien por qué...